¿Realmente es posible hacer bien más de una cosa a la vez?

Cuando el piloto de Fórmula 1 Derek Bell subía a un auto de carreras y encendía el motor, se olvidaba de todo. Bell, que corrió desde 1968 hasta 1996 para equipos como Ferrari y McLaren, no pensaba en nada más que en la presión de los neumáticos y cómo tomaba el auto las curvas. No pensaba en nada, salvo en el circuito.

Ser capaz de hacer "todo al mismo tiempo" podría no ser tan bueno. Ser capaz de hacer "todo al mismo tiempo" podría no ser tan bueno.
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BBC
"La experiencia de dedicarte totalmente a algo, de estar pendiente de cada detalle de la conducción, es como una experiencia Zen", recordaba Bell, británico que reside en Florida.

Se trata de gestionar tu atención y la de tu plantilla para que se centre en el momento presente Michael Chaskalson, autor y experto en concienciación.

"Nunca pierdes la concentración porque la conducción requiere una total atención", explica el piloto.
Este tipo de atención centrada en lo que estás haciendo en el momento presente puede ser igual de exitosa si se aplica a los negocios. Hoy en día a eso se le llama "vivir el momento" o ser "consciente".

Aunque "vivir el momento" puede sonar como un eslogan publicitario, las investigaciones muestran que concentrarse en una tarea, en lugar de hacer varias a la vez, te hace productivo y eficiente en el trabajo.

Si eres directivo, debes ayudar a tus empleados a concentrarse intensamente en su trabajo, explica Michael Chaskalson, autor y experto en concienciación.

"Se trata de gestionar tu atención y la de tu plantilla para que se centre en el momento presente", dice el experto.

Entrenarse para la "concienciación"
Dado que vivir el momento no es algo que se enseñe en la escuela, Chaskalson recomienda programas de entrenamiento de ocho semanas que incorporan desde técnicas de meditación hasta métodos basados en la neurociencia para mejorar la capacidad de atención y la productividad.

Entre las empresas que participan en este tipo de programas se incluyen Apple, Deutsche Bank, General Mills y Google.

Trabajar con concienciación significa abandonar la idea de hacer varias tareas a la vez, explica Theresa Glomb, profesora de comportamiento organizativo en la Universidad de Minnesota.

Hacer varias cosas a la vez acaba significando hacerlas todas mal, dado que ninguna recibe la atención que debería.

"Esto hace que los directivos estén en un estado constante de distracción", dice Glomb.

Si examinamos la política de puertas abiertas que algunas empresas aplican en la actualidad, aunque aumenta la creatividad al permitir que el directivo esté más accesible, el lado malo son las interrupciones constantes, que dificultan la concentración.

Glomb cree que es mejor que los directivos establezcan horas de visita, como los profesores de universidad. Si esto no funciona, siempre se le puede decir al empleado que vuelva a otra hora más conveniente.

Rutinas
Vivir en el momento implica también establecer rutinas, según Gomb. Empieza por priorizar. Las tareas difíciles o largas deberían ser las primeras, porque así tu atención estará más afinada.

Los correos electrónicos y las reuniones menos importantes se pueden dejar para un momento más tardío del día.

Antes de irte del trabajo, prepara una lista de tareas para el día siguiente. "La concienciación no trata de sentarse en un cojín y meditar", dice Gomb. "A veces, se trata solo de hacer una pausa, reflexionar y pensar sobre tu próxima tarea".

Bell, dos veces campeón mundial y cinco veces vencedor de la carrera de LeMans, recuerda cuando pensar en su siguiente movimiento significaba mantenerse vivo.

Así fue en un día lluvioso en Francia, en 1995, en una carrera de resistencia en la que tres pilotos se turnaban detrás del volante.

Bell estaba a punto de dirigirse a las marcas para hacer el cambio de conductores cuando su equipo se comunicó con él por la radio.

Su reemplazo estaba demasiado cansado y no podía ponerse al volante. Bell debía continuar. "La atención necesaria para conducir bajo la lluvia durante toda la noche, era intensa", dijo Bell, cuyo equipo terminó tercero ese año.

"O pones toda tu atención o puedes tener problemas", añadió. Esto era relativamente fácil para Bell, un bregado veterano, que para los pilotos más jóvenes. Cuando empiezan, los pilotos jóvenes vigilan constantemente la cabina de mando, el acelerador y se preocupan todo el rato por cómo sienten los frenos.

"Cuando empiezas, todo está compartimentado, y tienes que revisar una lista mental para no olvidarte de nada", dijo Bell.

"Pero todas estas cosas se vuelven naturales cuando llevas más tiempo, y empiezas a hacer cosas sin pensar porque has perfeccionado tu atención".

Si eres directivo, imagínate hacer algo similar: a cada tarea que te enfrentes, debes dedicarle toda la atención y toda tu confianza también.

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