Riesgos profesionales, aún no son una prioridad

Para febrero del 2012 el Dane reportó 20'187.000 de ocupados, sin embargo, el Ministerio de Protección Social sólo registró 15’258.831 de afiliaciones hasta diciembre de 2011.

Riesgos profesionales, aún no son una prioridad Riesgos profesionales, aún no son una prioridad
Pese a que el gobierno nacional ratificó en la nueva Ley 1562 del 2012, que todos los trabajadores deben estar afiliados al Sistema General de Riesgos Laborales, para diciembre del 2011, el sistema apenas registraba un aproximado de 15 millones de afiliaciones.

Lo anterior contrasta con las cifras del Dane que indican que en el país hay al menos 20 millones de empleados y trabajadores. Esto demuestra que la evasión sigue siendo alta.

Así mismo, la nueva ley modifica algunos artículos del Decreto 1295 de 1994 del Sistema General de Riesgos laborales y establece que los trabajadores independientes que ejecuten labores de alto riesgo -especialmente los correspondientes a sectores como hidrocarburos, construcción y mantenimiento- deben ser afiliados a la ARL por parte de la misma empresa que los contrata.

No obstante, esta norma continúa dejando al descubierto a las personas que ejecutan labores del alto riesgo pero sólo son contratados por periodos cortos -8 o 15 días, teniendo en cuenta el costo que representa para estas personas pagar el monto total de la seguridad social y finalmente, porque muchos de ellos prefieren conservar su afiliación al Sisben. Lo anterior deja expuestos a quienes contratan, a asumir los costos potenciales que representaría la atención de accidente laboral para estas personas.

Por otra parte, el nivel de evasión en este grupo particular de afiliados es alto. “Para ellos aplica la multiafiliación, esto quiere decir, que cuando un profesional presta sus servicios con tres empresas diferentes, debe afiliarse tres veces al sistema proporcional al valor de los contratos que tenga suscritos y no siempre se cumple esta condición”, aclara Enrique Acevedo Schwabe, Gerente General de Correcol.

“No obstante, y para la población general afiliada al sistema, en caso de que un trabajador sea víctima de un accidente o enfermedad laboral y que su empresa no haya pagado oportunamente sus aportes, la ARL debe atender al paciente, pero legalmente puede realizar el recobro a los evasores sobre las prestaciones asistenciales y económicas en que haya incurrido para la atención del afectado”, advierte el gerente general de Correcol.

Coberturas de la Póliza

El seguro de riesgos laborales cubre al trabajador a través de prestaciones económicas y asistenciales. Esto incluye pagos por incapacidad temporal y permanente parcial, invalidez pensión de sobrevivientes, auxilio funerario, además de los gastos médicos – hospitalarios y otros costos, derivados de un accidente o enfermedad laboral.

Las enfermedades más comunes

Enrique Acevedo señala que hay enfermedades más comunes según las actividades económicas de las empresas.

Por ejemplo, en empresas donde se ejerce una labor netamente administrativa, las patologías más frecuentes son de carácter ergonómico (túnel de carpo, síndrome de manguito rotador, patologías lumbares o de miembros superiores, o psicolaboral, etc., siendo esta última una novedad en la nueva ley, ya que se incorpora el término “perturbación funcional o psiquiátrica”, lo que abre un camino importante al reporte de patologías que presenten esta connotación y que deban ser suficientemente argumentadas por parte del afectado, para que se configure como una enfermedad laboral.

Por su parte, en las actividades donde el grado de exposición al riesgo es mayor y que existan procesos industriales, los trabajadores son más susceptibles a tener accidentes o enfermedades de mayor impacto y que pueden generar incapacidades con un mayor índice de ausentismo.

Otros cambios en la norma

Según la nueva Ley 1562, del total de primas recaudadas las ARL deberán destinar el 15% como mínimo para realizar actividades de promoción y prevención (cinco por ciento correspondiente al total de la cotización y 10% correspondiente del 92% del total de la cotización) que conduzcan a minimizar la potencialidad de los riesgos prioritarios en las empresas.

Quiere decir esto, que estos recursos se destinaran a la implementación y desarrollo de los Sistemas de Vigilancia Epidemiológicos, planes emergencia, apoyo a las brigadas y en general todas las actividades del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo, nuevo nombre con el que se designa a lo que antes se denominaba Programa de Salud Ocupacional.

Otro aspecto a tener en cuenta en la nueva ley es que el Sistema de Riesgos Laborales debe aportar el tres por ciento de las primas recibidas, con destino al Fondo Nacional de Riesgos.

Estos recursos deben ser direccionados entre otras acciones, al reconocimiento de incentivos económicos que obren en beneficio de informales incursos en procesos de formalización laboral que se integren al sistema, el desarrollo de programas de formación y sensibilización en el sector educativo, el desarrollo de actividades de promoción y prevención en el contexto de la estrategia de atención primaria en salud ocupacional, la aplicación de recursos para actividades de inspección, vigilancia y control.

Adicionalmente, un tema que ha tenido especial relevancia en el Sistema es el no recobro de incapacidades por accidente o enfermedad laboral, por parte de la empresas vinculadas ya que por no cobro oportuno, éstas prescribían al año. Con la nueva ley este lapso de tiempo se amplía a tres años.

Según cifras de Fasecolda, en el 2012 las compañías que registran mayor número de trabajadores cubiertos frente a riesgos laborales, son las correspondientes a sectores como inmobiliario (2.202.751), construcción (1.113.280), industria manufacturera (937.882) y comercio (922.350). en contraste, los sectores con menos registros son el de pesca (3.371), electricidad, gas y agua (54.211), servicio doméstico (122.550), y minas y canteras (189.862).

Respecto de las entidades públicas:

Para este sector económico, la ley aplica en la misma medida. La diferencia radica en los recursos con que se cuenta para el desarrollo de las actividades del Sistema. El presupuesto nacional no destina un rubro específico para la gestión e implementación de los programas y esto deja en desigualdad de condiciones a estas entidades, frente al sector privado.

Lo anterior obliga a los encargados del área a trabajar con los recursos que cuentan y apoyarse en su ARL y en muchos casos con los Intermediario de Riesgos Laborales que como CORRECOL S.A. está dispuesto a brindarles el soporte que sea necesario para fortalecer sus resultados. En este sentido, se señala que dado que el proceso de selección de intermediación de riesgos laborales, no está sujeto a la rigurosidad de la Ley 80, este procedimiento puede ser asignado de manera directa por la entidad siempre y cuando medie un propuesta de valor, que se ajuste a las necesidades principales de la entidad y los afiliados al sistema y que además, esté acreditado ante el Ministerio del Trabajo como lo exige la nueva ley 1562 de 2012, explica Enrique Acevedo de Correcol.

Para estar claros

Un accidente de trabajo se refiere a “cualquier suceso repentino que por razones laborales produzca una lesión orgánica, perturbación funcional o siquiátrica, invalidez o la muerte”, según Juan Carlos Aristizábal, subdirector de la Cámara de Riesgos Profesionales de Fasecolda.

Por su parte, el ‘Sistema General de Riesgos Profesionales’ se refiere al conjunto de entidades públicas y privadas, normas y procedimientos, destinados a prevenir, proteger y atender a los trabajadores de los efectos de las enfermedades y los accidentes que puedan ocurrirles con ocasión o como consecuencia del trabajo que desarrollan”.

No lo asuma, verifique que esté afiliado a sistema de Riesgos Laborales

No son pocos los casos de empleados que sufren algún accidente y en el momento de buscar atención médica, les informan que sus empleadores no han pagado sus aportes. En estos casos, la ARL debe cubrir los gastos médicos del paciente mientras que programa los respectivos recobros al empleador.
Para que esto no le pase a usted, cada afiliado podrá:

-Solicitar su planilla de pago al empleador.

-Consultar a través de la página web de la ARL con la cual se encuentra afiliada la empresa indicando su número de cedula.

-O llamar a la línea de la ARL que todas las compañías deben tener dispuestas para la atención de los usuarios.

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