6 condiciones para alcanzar la calidad en los medicamentos

Rigurosidad en normativas del Gobierno, cumplir con estándares internacionales y sobre todo exigir productos que cuenten con todos los controles de la OMS por encima del precio, algunas de ellas.

6 condiciones para alcanzar la calidad en los medicamentos 6 condiciones para alcanzar la calidad en los medicamentos
A ‘simple vista’ y excepto por el precio, todos los medicamentos que se encuentran en las farmacias y supermercados parecen ser idénticos y, sin mayor criterio, de buena calidad. Sin embargo, al empezarlos a consumir se conocen las diferencias de la decisión de compra, ya sea porque obtuvo un buen resultado, persiste la queja de salud o aparecen nuevas molestias.

Esto se debe a que hay productos que son comercializados sin contar con los altos estándares de calidad exigidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), los cuales consisten en una serie de controles rigurosos, estudios científicos y cientos de pruebas para demostrar que son seguros y eficaces, es decir, que no generan efectos secundarios ni riesgo de muerte al ser consumidos y que sanan o alivian las patologías.

Para médicos y químicos farmacéuticos, ante esta falla, es hora de empezar a exigir al Gobierno, a los laboratorios fabricantes y entidades sanitarias, normativas y controles estrictos en el ingreso y comercialización de medicamentos. En ese orden de ideas, establecen estas 6 exigencias clave para estar tranquilos.

1. Estándares de calidad en los laboratorios
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los fabricantes son responsables de desarrollar y fabricar un producto de buena calidad. Para lograrlo, deben documentar sus procedimientos y actividades, realizando estudios científicos serios, antes de poner los medicamentos a disposición del consumidor. Después de esto, siguen los controles para verificar la eficacia de los productos, lo cual refleja el compromiso con la vida de los pacientes.

2. Una vigilancia permanente de los medicamentos

Cualquier medicamento tiene el potencial de desencadenar efectos adversos, aún aquellos en los que interviene un largo proceso de desarrollo, investigación y manufactura bajo rigurosas condiciones de calidad. Por eso, con el fin de medir las consecuencias que pueden presentarse al consumir un medicamento, los médicos, la industria farmacéutica, el Instituto de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA) y los mismos pacientes hacen parte de la Farmacovigilancia, una medida de seguridad que busca hacer seguimiento del medicamento una vez puesto en el punto de venta.

3. Rigurosidad en los controles
El Gobierno y el Ministerio de Salud y Protección Social deben asegurar que los medicamentos aprobados para su comercialización, sean completamente evaluados y registrados, y que los fabricantes cumplan con altos estándares de calidad. Así mismo, que en los importados sean aplicados los sistemas de certificación de la OMS.

4. Autorregulación de los pacientes

Los pacientes deben exigir que todos los implicados en el proceso de calidad de los medicamentos, cumplan con la parte que les corresponde. Por ejemplo, en el punto de venta, no deben permitir que el vendedor de la droguería cambie los productos recetados por otras marcas, pues es más seguro comprar lo que ha ordenado el médico y exigir que sean medicamentos originales.
Finalmente, hay que recordar verificar la fecha de vencimiento y número de lote, para evitar comprar productos vencidos.

5. Lo barato puede salir caro

El dicho de “lo barato sale caro” aplica en el caso de los medicamentos. Si bien el precio es importante, hay casos en los que comprar medicamentos baratos, que prometen en teoría tener el mismo resultados, son menos eficaces. Es decir, los pacientes deben consumir más dosis, teniendo que comprar más y pagar más. Al hacer cuentas, la suma resulta ser mucho mayor de lo que hubiese costado comprar un medicamento de alta calidad que requiere menos dosis porque son más eficaces.

6. Supermercados y droguerías, a conservar la calidad

Supermercados, droguerías comerciales y de las EPS, deben contar con el almacenamiento correcto de los productos, para que permanezcan en condiciones óptimas. Asimismo, están en la obligación de informar a los pacientes sobre la manera correcta de mantener los medicamentos. Si usted es paciente, no dude en hacer todas estas exigencias.

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