| 1/23/2017 3:18:00 PM

Esta chica recortó gastos durante un año ¿cuánto ahorró?

La periodista Michelle McGagh se puso el reto de gastar solo en las cosas más necesarias y así vivió una forma de vida más saludable y sabia.

Ahorro, como ahorrar mucho dinero en un año Archivo Foto: Archivo

McGagh se fijó hace un año el objetivo de vivir sin gastar en las cosas que cualquier persona del común considera primordiales. En vez de ir a cine, veía películas, utilizó la bicicleta para sus desplazamientos al trabajo, incluso para ocasiones sociales utilizó este vehículo, así la cita estuviera lejos de su residencia. Todos los ‘malabares’ quedaron documentados en su blog del diario The Guardian, bajo la entrada: “Mi año de no gastar ha terminado, acá les digo lo que tuve que pasar”.

La autora se puso un reto que a muchos seres humanos les parece difícil de aplicar, así sea por una semana. Vivir solo con lo necesario. Eso implicaba dejar a un lado el cine, las salidas de fines de semana a comer y a tomarse algunos tragos con sus compañeros de trabajo o amigos. El transporte en servicio público fue reemplazado por su bicicleta. Así pudo aumentar sus ahorros a $23.000 dólares con los cuales pudo prepagar la hipoteca de su vivienda, aunque ella misma reconoce que los primeros 6 meses fueron sumamente difíciles.

“Durante mi experiencia como periodista financiera, la gente asumía que yo era buena con el manejo de mi dinero, pero al mismo tiempo que escribía de los méritos del ahorro, no ponía en práctica aquello que predicaba. Me parecía que por tener una buena fuente de ingresos, al no poseer una tarjeta de crédito y porque mi cuenta de banco estaba en números negros, no tenía que preocuparme de la cantidad de dinero que debía dejar en mi cuenta bancaria”, señala la escritora.

“Estaba gastando sin pensar, atraída por la publicidad y la promesa de que podía gastar en mi camino a la felicidad. Estaba atrapada en un ciclo de consumismo, ganando dinero para comprar cosas que realmente no necesitaba y que no me estaban haciendo feliz”, agrega.

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Con recortes en su presupuesto, y con la ayuda de su esposo, Michelle logró reducir sus gastos, comprando la comida para las tres raciones diarias, papel higiénico y productos para la limpieza de hogar, con lo cual logró reducir sus gastos a solo 31,6 libras esterlinas semanales, es decir, alrededor de $113.760 al cambio en moneda colombiana de la actualidad.

Michelle aprendió a cocinar para ahorrar en algunos costos. Pero echó de menos el curry, cuya receta no salía como esperaba. Foto: Twitter @mmcgagh.

McGagh conservó gastos obligatorios como: la hipoteca, los servicios públicos, el seguro de salud, la ayuda a la familia, obras de caridad, internet y teléfono móvil. También se quedó con los productos cosméticos de primera necesidad como el champú, la crema para dientes, el desodorante, detergente para el hogar y alimentos para preparar las comidas de llevar al trabajo.

Lo que quedó por fuera: el entretenimiento y diversión como ir a cine, restaurantes, comprar comida de llevar, café en cafeterías, viajes de vacaciones y golosinas en el supermercado. El gimnasio fue reemplazado por la montada en bici, ropa nueva, perfume, cosméticos, corte de cabello en la peluquería, taxis, boletos de bus o metro, etc.

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Cosas que hicieron mucha falta

Michelle dice que al principio le costó mucho trabajo adaptarse a privarse de algunas salidas, pero que a veces estuvo a punto de fracasar porque extrañó de más las siguientes cosas:

Un curry decente: aunque se volvió mejor en la cocina de lo que era simplemente no logró aprender a hacer este aderezo como el que le venden en su comida para llevar.

Flores frescas: se dio cuenta de lo mucho que echó de menos las flores cuando recibió unas en el cumpleaños. Eso le dio brillo a su casa y le cambió el ánimo.

Humectante facial: no lo incluyó en su lista de cosas esenciales y tal vez fue el peor error debido a los daños que sufrió su rostro, por el viento que le daba en la cara.

Perfume: aunque el desodorante cumplía su función, un poco de perfume habría ayudado a disipar el olor corporal que quedaba después de los viajes en bicicleta.

La ropa nueva fue otro de los gastos que McGagh sacó de su presupuesto de cosas ‘esenciales‘. Foto: @mmcgagh.

El bus: aunque la bicicleta era una manera saludable de hacer ejercicio, hubo ocasiones en que este medio de transporte no era la solución para los días lluviosos o de mucho viento.

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