¿Cómo afecta a su bolsillo si el dólar llega a $3.100?

La moneda de referencia para las economías del mundo sigue una tendencia al alza y eso puede afectar sus planes, especialmente en materia de viajes y compras realizadas en el exterior.

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Todo lo que sube, tiene que bajar y también parece que todo lo que baja, tiene que subir. Al menos eso es lo que puede aplicar a lo que ha venido ocurriendo con el dólar, la moneda de Estados Unidos y que tiene al mundo a la expectativa de su comportamiento. Al menos en Colombia, muchas personas hoy está preguntándose qué está pasando con la divisa y su cotización, cuyo precio se observa a través de la Tasa Representativa del Mercado (TRM) y que es calculada por la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC).

Es que en la jornada cambiaria de este viernes (20 de agosto de 2018), el dólar llegó a su máximo histórico de este año ($3.024,02) un precio que no se registraba desde hace 9 meses, cuando la divisa cerró en $3.023,88. Con el valor que rigió para este fin de semana festivo en Colombia, la devaluación llegó al 1,34%, un tema que en porcentaje parece poco, pero que se siente en el bolsillo de algunos importadores colombianos, como los que traen fertilizantes para el agro, y que alegra a algunos como los cafeteros o los que reciben sus sueldos en dólares o remesas.

Lo que está ocurriendo tiene explicaciones externas e internas. Por un lado, los problemas de Turquía con su deuda externa están llevando a la volatilidad del dólar porque los inversionistas retiran sus recursos de países emergentes y se refugian en activos más seguros como los llamados ‘tesoros’ de Estados Unidos, como se conocen a los títulos de deuda emitidos por ese país. Como para adquirirlos se requieren dólares, eso dispara al alza a los ‘billetes verdes’, como se les conoce.

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Un informe del área de Investigaciones Económicas de Valores Bancolombia explicó que la divisa alcanzó un nivel cercano a los $3.035. Durante los primeros minutos de negociación, el dólar tomó una tendencia bajista donde alcanzó un mínimo de $3.010,15. A partir de este punto, la tasa de cambio encaminó una tendencia lateral con sesgo alcista y cerró en $3.033.

“A lo largo de la semana los agentes offshore fueron netamente compradores mientras que los institucionales fueron vendedores. En la sesión se registró un precio promedio de $3.024,06 y se efectuaron transacciones por un monto total de $1.164,11 millones de dólares”, dice el informe. La depreciación llegó a 0,05% en Perú, a 0,66% en Chile y de 0,13% para el Real de Brasil; en México la devaluación fue de 0,49%.

¿Qué puede pasar?

Las autoridades económicas y los analistas están a la expectativa de lo que pasará con la divisa, y algunos consideran que podría seguir su tendencia alcista, hasta rozar los $3.100. Al respecto, Juan José Echavarría, gerente general del Banco de la República, manifestó que en este momento la situación actual de la tasa de cambio no representa un peligro para la economía, pero que estaban siempre mirando con atención todas las señales de la economía.

“No nos preocupa, en el nivel de $3.000 nos sentimos bastante cómodos, se ha alcanzado varias veces. La Junta deja flotar la tasa de cambio y lo que mira sus implicaciones sobre inflación y crecimiento, y no vemos peligro en este momento”, señaló Echavarría en diálogo con varios medios.

Para Juan David Ballén, jefe de investigaciones económicas de Casa de Bolsa, comisionista de bolsa, se seguirá viendo este fenómeno por varios meses de “cómo el dólar se fortalece respecto a las divisas de Turquía, Sudáfrica y, aunque en menor medida, también sobre la de Colombia. De esta manera, en lo que resta del año vamos a ver al dólar por encima de los $3.000, y en estos días podría acercarse a los $3.100”.

Para el experto, todo es parte de la normalización de la política monetaria de Estados Unidos, por medio del incremento de tasas de la Reserva Federal. Pero esto no es necesariamente algo malo para el país. Recordemos que siempre que hay estos coletazos internacionales unos ganan y otros pierden.

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Los que ganan y pierden

En el lado de los que ganan están:

  • El gobierno: porque está recibiendo ingresos adicionales por los dólares que convierte cuando le pagan sus exportaciones, como el caso de petróleo, que además está a precios internacionales altos. Eso puede favorecer directamente su bolsillo porque al recibir ganancias ocasionales, también puede que no necesite una reforma tributaria que ponga más impuestos a las personas naturales.
  • Los exportadores: las empresas que esperan vender sus productos en el exterior están recibiendo pesos de más cuando traen sus dólares y los convierten a moneda local.
  • Los promotores turísticos: estos tienen dos escenarios, por un lado, saben que hoy los destinos que ofrecen están más costosos y recibirán dinero extra. Pero al ofrecer sus planes en dólares eso puede desincentivar el consumo porque los viajeros sentirán un fuerte aumento en los precios.
  • Los que compraron dólares a $2.800: esos inversionistas pueden hoy salir a vender sus dólares a $3.000 con una ganancia en promedio de $200 por cada dólar. Si compraron $100.000 dólares al inicio del año, hoy la ganancia promedio es de $20.000.000.
  • Los que reciben sueldos en dólares: por la devaluación estas personas hoy compran más artículos gracias al debilitamiento del peso y también disponen de unos ahorros para cuando lleguen las ‘vacas flacas’. En este grupo también están quienes reciben remesas de familiares en el exterior.

Los que pierden

  • Los que van a viajar: si sus planes son ir en diciembre a un destino extranjero, probablemente necesitará comprar dólares. Si no lo hace ya, puede que para la fecha próxima de viaje los consiga más caros. Porque la tendencia que hay es al alza para finales de año.
  • Los que venden artículos importados: estos comerciantes hoy pueden estar pasando un mal momento porque adquirieron artículos con un dólar a $2.800 en promedio y hoy los pueden seguir vendiendo en ese precio o subirlos a una tasa de cambio a $3.000. En cualquier caso, si elevan el precio y lo trasladan al comerciante pueden perder clientes.
  • Los que pagan servicios en dólares: servicios como Uber y Spotify pueden ser más costosos porque se cotizan en moneda extranjera. Revise su tarjeta de crédito porque si no está pendiente de la variación en la tasa de cambio, puede pagar sobrecargos que pueden ser evitados.

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