| 10/26/2018 5:45:00 PM

Con 30 segundos de este hábito, usted tendrá un futuro brillante

Cuando sienta que desperdicia sus horas en redes sociales o al final del día cree que el tiempo se le pasó volando, entonces haga un alto y aproveche para cambiar de malas costumbres.

El hábito de 30 segundos para mejorar su futuro iStock

Podemos decir que en la era tecnológica jamás estuvimos tan conectados y tenemos enormes oportunidades. Por ejemplo, con el nacimiento de Internet parecía asombroso poder enviarle un correo a esa persona en segundos cuando las cartas demoraban 10 días por lo menos y un mes para un amigo que vivía en el otro lado del mundo.

O qué decir el comercio electrónico donde una persona puede comprar desde donde esté lo que quiera y hacer que lo envíen desde cualquier parte. Incluso, podemos escuchar nuestra música favorita desde el celular sin guardar en la memoria del teléfono ninguna lista de reproducción. Esos son solo ejemplos admirables de la era que vivimos.

Pero también, el abuso digital nos lleva alejarnos, nos abstraemos y nos volvemos robots que miran todo el tiempo el celular o el computador. Ha pasado que muchas personas son improductivas porque pasan más de 4 horas en las redes sociales. Por ser adictos a lo que ocurre en Facebook, Twitter o Instagram dejan sus obligaciones laborales y no producen. O en una reunión no prestan atención a los compromisos adquiridos y eso puede atrasar todo un proyecto y poner en riesgo la empresa.

Eso no tiene que ser así...

Entonces no es problema de la tecnología, que no tiene que ser buena o mala, es el uso y abuso de ella lo que complica nuestra forma de relacionarnos con los demás y somos quienes tenemos el control. Simplemente es dejar de pasar tanto tiempo conectado y aprender a disfrutar de otras cosas de la vida.

Un estudio de la firma Sodexo Colombia concluyó que los colombianos asocian más con la Calidad de Vida aspectos como el tiempo, la familia y la tranquilidad. De acuerdo a un sondeo realizado en las redes sociales a diferentes grupos poblacionales, el 87% de las personas respondió que Calidad de Vida está compenetrado a compartir en familia. 34,1% indicó que hace referencia a tener un buen trabajo; 32,2% la asoció con salud; 22,5% con tener un buen sueldo; y 21,7% con tener poder adquisitivo.

Adicionalmente, al pedirles que nombraran el primer término que se les viene a la cabeza cuando piensan en Calidad de Vida, 17% dijo Tranquilidad; 15,57%, Bienestar; 11,95%, Felicidad; 10,14%, Tiempo; 5,79%, Estabilidad; 5,07%, Familia; 4,34%, Salud; 4,34% Balance y Equilibrio; 2,53%, Evolución; 2,89%, Solvencia Económica; 1,81%, Libertad; 1,08%, Comodidad; 1,08%, Satisfacción; y 17,32%, se refirió a otros términos.

Le tenemos: 8 libros de psicología que todo emprendedor debe leer

“Es evidente que la gente pondera temas como el tiempo para compartir con la familia, la felicidad, la estabilidad y la salud, y en esa medida es importante que los planes de desarrollo de las personas al interior de las empresas incluyan actividades que fortalezcan estas áreas del desarrollo humano”, explicó Adriana Salcedo, Country President de Sodexo Colombia.

¿Pero cómo lograr la vida de calidad?

Un sencillo ejercicio diario o tomar las riendas y cambiar ese hábito molesto de estar viendo televisión o pegado al celular puede mejorar consistentemente su futuro. Preste mucha atención de qué se trata porque le podrá parecer algo sencillo pero muy difícil de alcanzar, ya que precisamente usted puede estar leyendo esto desde una pantalla. Se trata de soltar ese dispositivo y tomar una hoja de una libreta para hacer lo siguiente.

Tome solo 30 segundos del día para anotar en su libreta a qué conclusión llegó y qué puede hacer para mejorar. El consejo viene de un artículo escrito para Weforum.org por Pilar Jericó, tomado del diario El País de España sobre cómo aprender de los libros que leemos, de las clases que tomamos, de los consejos que recibimos. Como le ocurrió a ella, todo se le olvidaba como por arte de magia y al día siguiente apenas podía recordar en qué estuvo.

Ella dice que con 30 segundos se puede mejorar drásticamente el futuro y así, después de cada reunión o clase, después de un libro hay que anotar brevemente nuestras conclusiones.

“No se trata de recoger los principales puntos tratados ni un resumen de lo vivido”, dice la autora, “porque seguramente se nos olvidará. Hemos de escribir nuestras reflexiones y “en caliente”, sin esperar a llegar a la casa. Y el motivo de hacerlo es que funcionamos con dos tipos de memora: la de trabajo y la de largo plazo”, explicó.

Siga leyendo: Con estos libros usted cambiará su chip y hará más dinero

Hay que hacerlo así porque la memoria de trabajo se activa conscientemente cuando hacemos algo. Está ubicada de la corteza prefrontal y es capaz de contener cuatro fragmentos de información el mismo tiempo (antes se pensaba que eran siete). Solo una pequeña porción de lo que entra en nuestra memoria de trabajo somos capaces de llevarla a la del largo plazo, que almacena recuerdos e informaciones durante años.

El refuerzo para que una información permanezca en el tiempo es trabajarla de manera consciente, seleccionando lo esencial y repasando las conclusiones de vez en cuando. Esas conclusiones o ‘chunks’ (como se dice en lenguaje de la neurociencia) son pieza que actúan como ingredientes para elaborar decisiones futuras. Y apoya su argumento con ejemplos de personas exitosas que tienen esta costumbre.

Anxo Pérez, empresario español de gran trayectoria, habla 9 idiomas y toca 9 instrumentos musicales. Desde los 16 años empezó con los idiomas y cuenta con varios libros sobre su éxito. La clave de todo es que cuando se metía de lleno en un idioma toma una libreta y solo anota las palabras que cree esenciales. No se despega de sus apuntes y a diario los repasa. Esto obliga a descartar, focalizarse solo en las piezas de información clave y a conseguir hablar varios idiomas dispares entre sí como chino y ruso.

Otra persona brillante que conoció Jericó, terminaba cada reunión con una pregunta ‘¿Qué hemos aprendido hoy?’ y los asistentes reflexionaban sobre lo conversado con él y además, anotaban todo en una pequeña libreta. Eso es algo que usted puede hacer consigo mismo y también con los hijos, para ayudarles a recordar lo vivido y entrenar la mente, a relativizar los errores y comprender que todo puede ser una oportunidad para aprender y superarse.

El hábito de los 30 segundos no solo es tomar notas y notas, sino pensar qué es lo central de las experiencias vividas, apuntarlas y repasarlas a diario. Verá que con un soporte como un cuaderno o una aplicación móvil logrará recordar las cosas buenas y volver sobre las malas para reconocer qué falló cuando tuvo errores.

FP recomienda: 8 preguntas para saber si usted está en su trabajo soñado

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.