| 7/5/2017 5:03:00 PM

No cometa estos 3 errores comunes en la compra de su seguro

Una póliza se adquiere para protegerse de un riesgo, una calamidad, para cubrirse en caso de daño o pérdida de algo que es importante para su vida.

Seguros, errores comunes en la compra del seguro 123RF

Colombia es un país singular si se tiene en cuenta que la mayoría de personas prefiere proteger su carro contra el riesgo de robo o pérdida total por accidente, que incluso la salud o la vida. La penetración del seguro (un indicador que mide la participación de primas de seguros emitidas en la economía a través del producto interno bruto, PIB) llega al 2,8%, muy por debajo de mercados como Chile (4,7%) pero mejor que en  Uruguay (2,3%), México (2,2%) y Perú (1,9%).

Una razón por la cual esta cifra no avanza más rápido es que las personas no saben el clausulado que tiene su seguro. Eso se refleja en las quejas contra el sector asegurador, donde las cifras de la Superintendencia Financiera revelan que durante el primer semestre de 2016 se observó un incremento de 24% en las inconformidades de los clientes frente a esta industria, en comparación al primer semestre del 2015.

En el comportamiento de las quejas recibidas en el primer semestre año 2016 comparado con el primer semestre año 2015 se reportó un aumento en las quejas recibidas de las compañías de seguros de vida del 42%, compañías de seguros generales 14%, y corredores de seguros 19% y una disminución en cooperativas de seguros del 14%.

De acuerdo con la corredora de seguros Willis Towers Watson, hay tres errores típicos que cometen los clientes y las compañías a la hora de vender una póliza para protegerse ante un imprevisto. Hoy por hoy, adquirir un seguro exige una mayor rigurosidad para soportar, no sólo el desarrollo de una actividad comercial, sino la estrategia misma de las compañías; gracias a esto, el desconocimiento sobre la mejor forma de adquirirlo sigue acompañando a la mayoría de las personas y entidades.

Según un reporte elaborado por esta firma, al momento de contratar un seguro, la mayoría toma la decisión de compra basados en un presupuesto, (conocido como benchmarking), o en una comparación de productos vs. primas.

Un ejemplo sencillo es, cuando una persona compra un seguro de vehículo, sus criterios más frecuentes son: puedo comprar un seguro que no me cuesta más de un millón de pesos (presupuesto) o “voy a comprar este seguro que me recomendó alguien que tiene un carro casi igual al mío” (benchmark), o “voy a sentarme a comparar las primas y las coberturas, pero ¿cómo las comparo si en algunos casos, una me da coberturas mayores que la otra y en otros no?”. Con estas herramientas, aunque es casi probable que se va a adquirir un seguro, es posible que el seguro no se consiguió a la medida de la persona.

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El comprar un seguro de forma incorrecta, deja de lado aspectos importantes como: la optimización del costo del riesgo, la alineación del monto retenido (vía deducibles o límites insuficientes), tolerancia al riesgo y la estrategia con la que cuentan para gestionar los riesgos. De acuerdo con Juan Felipe Múnera, Director General de Willis Towers Watson Consulting, “la prevención de los riesgos podría llevar a un ahorro de recursos. Además, el seguro es la forma más eficiente que tiene una empresa para salvaguardar su estabilidad económica y recuperar su patrimonio”.

Para dar un paso más allá en la compra de un seguro, Willis Towers Watson proporciona cuatro recomendaciones a ser consideradas:

  1.   Analizar y conocer a profundidad el riesgo a cubrir. Con esto se busca entender las causas de la posible amenaza, los probables eventos no deseados y los daños que estos puedan provocar. Igualmente se deben tomar en cuenta las acciones que se realizan para gestionar el riesgo.

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  1.   Recuerde que detrás de toda compra de un seguro se busca el cubrimiento ante un evento adverso. Por tanto, la póliza seleccionada proporciona seguridad económica en el momento, y también a futuro.
  1.   Cuantificar cuando sea posible. El objetivo general de este paso es la de cuantificar el riesgo para poder responder a preguntas como:
  • ¿Cuánto me va a costar el riesgo que transfiero a la aseguradora?
  • ¿Cuánto es el costo implícito en el riesgo que retengo?
  • ¿Cuánto cuesta el riesgo?
  1.   Analizar el costo total del riesgo. Este enfoque es indispensable para optimizar la compra del seguro y convertir la decisión de compra en una decisión financiera, objetiva y óptima.

Errores recurrentes la hora de contratar un seguro

Las opciones que ofrece el mercado asegurador son tan diversas, que la elección del producto más adecuado puede convertirse en una ardua labor. Estos son los errores más comunes que se comenten al momento de adquirir un seguro:

  1.   Fijarse únicamente en el precio: el presupuesto es importante, sin embargo, un seguro no es mejor por ser más económico o más costoso. Se debe examinar cuáles son las necesidades, cuál es el riesgo real, cuáles con las coberturas y límites y cuál es la retención.
  1.   Compararse con los pares: la comparación es sana cuando se comparan manzanas con manzanas, sin embargo, en compañías del mismo sector con ingresos semejantes, la gestión del riesgo puede ser completamente diferente y por lo tanto también las necesidades.
  1.   No ver la decisión como parte de una estrategia de financiación del riesgo: no exigir medidas y herramientas objetivas que permitan tomar decisiones informadas sobre la forma en la cual la compañía maneja su riesgo (¿qué retengo?, ¿qué traslado?)

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