El cheque: ¿un instrumento de pago en decadencia?

por Jhonatan Villalobos, msc

¿Se utiliza todavía el cheque como método de pago o ha sido superado por las transferencias electrónicas? En el caso de las Pymes, existen beneficios asociados a la utilización de este instrumento de pago. Le contamos.

El cheque: ¿un instrumento de pago en decadencia? El cheque: ¿un instrumento de pago en decadencia?

Dentro del portafolio de servicios ofrecido por el sistema financiero se encuentra el cheque. Particularmente en el caso de las Pymes, existen beneficios asociados a la utilización de este instrumento de pago tales como el control ordenado de los egresos contables, la liberación de pagos por parte de la tesorería, así como la auditoría por parte del gerente o administrador, de los pagos que realiza la empresa.

No obstante, en estos tiempos de revolución tecnológica el uso del cheque es cada vez menos frecuente. Según el Banco de la República, el uso del cheque en Colombia ha decaído en la última década. Por mencionar algunas cifras, mientras que en 2007 se canjearon 55.5 millones de cheques (228 mil al día), en 2016 se canjearon 18.1 millones (74 mil al día). Lo anterior quiere decir que en casi una década el uso del cheque se redujo en cerca del 66%. En cuanto al valor canjeado, mientras en 2006 se movilizaron recursos por $581 billones, en 2016 se redujo un 54% al llegar a los $268 billones.

En paralelo, otros instrumentos de pago como las transferencias electrónicas registran crecimientos importantes. Según el proveedor de transferencias bancarias ACH Colombia, en 2016 el país registró 158.9 millones de transferencias electrónicas movilizando recursos por cerca de 733 billones de pesos (unos $650 mil millones al día). Frente a 2007, las transferencias electrónicas han crecido un 72% en monto y 377% en cantidad de transacciones.

En cuanto a la caracterización de la población que usa estos instrumentos de pago, en el caso de los cheques, el 86% de los giradores son personas jurídicas mientras que en el caso de las transferencias electrónicas es del 97%. Otro aspecto que llama la atención son los montos girados ya que en el caso de las transferencias electrónicas el 58% son superiores a los $200 millones, mientras que en los cheques es del 37%.

Otro punto en contra del cheque es su costo. En promedio el costo de un cheque oscila entre $4000 y $5000. Una transferencia electrónica en cambio puede llegar a costar $2000 entre entidades financieras diferentes. Incluso este valor puede llegar a cero cuando el originador y el receptor del pago tienen cuenta en la misma entidad.

No obstante, otros atributos del cheque como documento mercantil y título valor lo hacen atractivo frente al mecanismo de las transferencias electrónicas. Uno de ellos es la capacidad que tiene el cheque de “crear dinero de confianza” de manera temporal. Ya sea para cumplir obligaciones o lograr beneficios.

Por ejemplo, con el giro de un cheque posfechado una empresa puede adquirir un servicio o producto con un pago diferido. También un cheque entregado a un proveedor al cierre del horario bancario le permite a la empresa tomarse un descuento por pronto pago. Incluso, frente a una fecha límite de pago de un acreedor, una empresa puede saldar la deuda y evitar una sanción girando un cheque. En todos los casos, se parte de la base que, si bien en el momento justo del giro del cheque no existen los recursos disponibles, al momento de cobrarlo lo estarán.  

Lo cierto es que el cheque hoy por hoy no tiene el protagonismo que tuvo en décadas pasadas. Los cambios tecnológicos que ha implementado la banca para brindar más y mejores servicios a los empresarios y una profundización en el nivel de educación financiera existente en Colombia, entre otros, ha contribuido al desplazamiento del cheque como instrumento de pago de la economía. Sin embargo, afirmar que el cheque desparecerá de las costumbres mercantiles es algo prematuro aún. No hay que desconocer que para muchas Pymes la utilización de un servicio de transferencias electrónicas implica una serie de cambios administrativos, operativos y de flujos de información que no todas están dispuestas a asumir.

*Experto en finanzas. 

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.