| 7/31/2019 3:04:00 PM

Mientras mejor trabajas, más suerte tienes

Siempre hemos escuchado la frase “la curiosidad mató al gato”, y esto aplica perfectamente para ellos. Pero ¿Porqué la hemos acuñado como nuestra? 

por qué entre mejor trabaja, más suerte tiene usted Mientras mejor trabajas, más suerte tienes

Será para que, de alguna manera podamos hacernos de la vista gorda, oprimir nuestra curiosidad y mantener un nivel de comportamiento mucho menor del que somos capaces. Si hay algo que estoy convencido, es que somos lo que pensamos, y eso se manifiesta en todo momento, desde nuestra forma de reaccionar, nuestra forma de hablar, la manera en la que respondemos a una situación ambiental, algo que no estaba controlado y sin lugar a dudas de las personas que nos rodeamos.

Este hecho de tener personas parecidas a nosotros, que se comportan de manera muy parecida en los procesos, situaciones y pensamientos, hacen que veamos con cierta perspectiva una realidad. 

En algún momento personal tuve una conversación con un grupo de personas, en donde me dijeron “¡espere que le pase y verá!”, a lo que le respondí, “¿qué te hace pensar que me va a pasar?”. De manera espontánea supe que le había cerrado la posibilidad a que pasara esa situación de la que hablábamos. Pero ¿cuántas cosas estamos preparados o condicionados a hacer por voluntad propia y no como mecanismo de respuesta involuntario?

Todo esto de hacer o ejecutar uno mismo las cosas, desde moldear nuestro pensamiento, hasta condicionarnos objetivamente con nuestras acciones buscando un resultado con un fin especifico, es lo que, junto con el tiempo nos da la experiencia.

Si lo llevamos a un plano deportivo, podemos ver los cientos de fracasos que tuvo un atleta, las cientos de obras que creó un artista hasta que una sola empezó a marcar una línea victoriosa. Una de tantas decisiones, con una o varias acciones, generaron como respuesta un resultado positivo, tomando como positivo la aceptación social. 

Aunque no quiero hablar de cómo visualizamos el fracaso, queda claro que sin él, no hubiera existido el éxito posterior. En la vida de los negocios pasa exactamente igual, cientos de fracasos dan a ese emprendedor luz verde para seguir avanzando por ese camino. La luz al final del túnel se ve cada vez  más grande.

La diferencia de esto se ve por ejemplo cuando un recién egresado de la universidad, va a “enseñarle” a su padre, no solo a tomar las mejores decisiones, según su criterio académico “no profesional”, sino cómo manejar el negocio de una manera mejor. Aunque no estoy diciendo que no puedan salir buenas ideas, sin la cantidad de experiencia adecuada ganada, o tener ese historial personal, sencillamente el punto de vista objetivo no existe y queda solo un sentimiento intuitivo, como escoger el rojo o el negro en la ruleta y no pensar que también puede caer el 0 o el 00 (que no están en ninguno de los dos colores).

Esa evolución basada en la experiencia empieza a formar un cicatriz que, aunque ya no sangre, no deja de recordarnos que ahí hubo algo, que una experiencia dolorosa o incómoda marcó un proceso de crecimiento. Por consecuente, es tu punto de vista el que al final de cuentas toma valor.

Lastimosamente el problema que vivimos en la sociedad es la incapacidad de ser resilientes, sobreponernos a esos golpes bajos que nos da la vida y en lugar de ver esos ladrillos como una posibilidad de construir un escalón, los tomamos para construir una muralla.

“Aprender de los errores propios es de grandes, aprender de los errores ajenos es de sabios”. – Anónimo 

Así que si empezamos a tomar a las experiencias como punto de partida, una de las cosas que debemos entender es que todos, a lo largo de nuestra vida, vamos experimentando respuestas y resultados a las acciones o decisiones que tomamos, que al final nos van formando. 

Aprender y saber como lidiar con el fracaso ya es una habilidad obligatoria que debemos aprender a dominar. Aunque es algo que siempre ha sido una necesidad, hoy en día es mucho más necesaria. 

La tecnología nos ha dado la facilidad y el acceso a la información de manera gratuita en la inmensa mayoría, pero lo que sí es trascendental es que somos nosotros los que tenemos que saber qué debemos hacer, y es ahí precisamente donde el libre albedrío, el arte de tomar buenas decisiones y el coraje de afrontar el resultado empieza a marcar una gran diferencia.

Ese valor de tu decisión se va afinando hasta que tus experiencias acumuladas forjan tu línea y otros ven en ti la posibilidad de aprender algo creando conceptos maestros. Esa especialidad en tu área es la que te va marcando una línea exitosa, en donde no solo otros buscan darle su valor a tu proyecto y este crece y crece “de manera mágica” y cada vez tus resultados son mejores y los de las personas a las que tu guiaste. 

Pero, en el momento que encuentras tus fuentes de inspiración, modelos a seguir y modelos de acción probados por otros, es donde sabes que viene tu crecimiento escalado.

Utilizar la palabre suerte en el plano laboral no lo veo como algo que simplemente sucedió, lo veo como el conjunto de buenas y malas decisiones, amarrado a las experiencias personales y la adaptación de experiencias victoriosas de otros. 

Al final de cuentas la suma de las buenas decisiones traen como resultado ese factor que la gente asemeja con la suerte y sólo ocurre con el tiempo. Por eso la próxima vez que alguien diga que otra persona “tuvo suerte” los invito a echar un vistazo a su proceso.

El gran problema que presentamos es que tenemos objetivos cortos para una vida larga. 

Por esa razón, les dejo 4 consejos para empezar, mejorar o escalar:

#1. Aprende de los errores ajenos. Busca siempre información de personas que te puedan darte un valor adicional y no pares de cultivar con buenas preguntas. 

#2. Enfoca tus esfuerzos y no diversifiques en tratar de acaparar cantidad. Aquí es donde aplica el concepto "es mejor calidad vrs cantidad". 

#3. Pide siempre consejos, solo asegúrate que sean de personas expertas en el área de tú interés . 

#4. Los fracasos son parte fundamental del éxito te guste o no, así que "al mal tiempo buena cara". 

*Experto en productividad y asesoría en finanzas personales

contacto@paulraminfar.com

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