¿Qué pasará con las entidades de microfinanzas para el 2019?

por Rubens Héctor Sandoval*

Solo las entidades que luzcan muy oportunas, con última tecnología para ofrecer productos y servicios financieros sobrevivirán al reto de seguir creciendo en clientes.

¿Qué pasará con las entidades de microfinanzas para el 2019? ¿Qué pasará con las entidades de microfinanzas para el 2019?

Según cifras de Asomicrofinanzas, asociación que agremia en Colombia a las entidades reguladas y no reguladas, que realizan operaciones de microfinanzas y promueven la inclusión financiera y social en el país, los clientes de microcrédito suman cerca de 2.940.000 a agosto de 2018, con una cartera por valor de $14.4 billones.

El principal reto de la industria microfinanciera en Colombia es ¿cómo crecer en clientes?, pues en los últimos 4 años el crecimiento ha sido nulo. Aunque la cartera total ha crecido a una tasa anual compuesta de 5.7 % entre diciembre de 2014 y agosto de 2018, este crecimiento ha estado asociado al aumento del crédito promedio por cliente y no al aumento de la base de clientes. Las principales entidades de microcrédito, incluso han registrado disminución de su base de clientes.

Las entidades de microfinanzas deben entonces orientarse a identificar nuevos productos, servicios y canales que les permitan llegar a nuevos clientes, ampliar su base y profundizar en el propósito de hacer inclusión financiera, con apoyo procesos de innovación y uso de herramientas tecnológicas.

En este enfoque lucen muy oportunas las Fintech o empresas de servicios financieros que utilizan la última tecnología existente para poder ofrecer productos y servicios financieros innovadores.

Las Fintech, de acuerdo con su propósito de negocio y/o nivel de maduración, podrían convertirse en grandes aliados para cualquier entidad financiera, o también podrían eventualmente ser competidores importantes en algunos productos o servicios.

La clave del éxito para cualquiera de las entidades estará en saber elegir las Fintech adecuadas que permitan acelerar los procesos de innovación de nuevos productos y servicios, transformar los procesos para hacer más oportuna la entrega los mismos, desarrollar productos y servicios más ajustados a las necesidades actuales de los clientes potenciales aún no atendidos por la banca de microfinanzas o eventualmente excluidos por ellas mismas.

Otro motivo por el cual las entidades deben explorar soluciones tecnológicas que pueden proveer las Fintech es la atención de la población de millennials. La población joven tiene otras formas de demandar y acceder a servicios. Esta situación obliga a los proveedores de servicios financieros a reinventar sus procesos para acercarse de una mejor forma a este segmento de mercado.

Según Colombia Fintech, entidad que asocia a las empresas Fintech del país, a enero de 2018 existían 187 Fintechs, presentando un crecimiento exponencial desde 2016.

La banca de las microfinanzas no compite con el crédito tradicional sino con el crédito informal que maneja esquemas como el ‘gota a gota’ o ‘paga diario’, los cuales no permiten el progreso y fortalecimiento de los negocios de los microempresarios, quienes dinamizan el panorama del país, aportando el 35% de participación en el PIB y generando empleo y fortalecimiento del emprendimiento.

Entre las razones por las que los microempresarios usan el crédito informal es porque no exige mayores requisitos y se desembolsan con rapidez.  Sin embargo, a un costo muy alto para su calidad de vida.

Para combatir este flagelo que se extiende a lo largo y ancho del territorio, es importante que los trabajadores independientes y microempresarios conozcan que existen entidades de microfinanzas que exigen pocos requisitos y que desembolsan con rapidez, permitiéndoles construir un historial crediticio que les dará acceso a fuentes formales de financiamiento, con tasas de interés reguladas y que no llevan a cabo prácticas abusivas de cobro o de maltrato

No hay malos clientes, sino créditos mal originados que, al ser otorgados, superan la capacidad de pago del cliente, le generan sobreendeudamiento y en consecuencia una mala calificación en su historial crediticio; lo cual los excluye del sistema financiero, obligándolos a acudir al crédito informal.

Igual de importante es incentivar el hábito y la disciplina del ahorro, pues los colombianos tenemos la idea de que para ahorrar se requiere contar con dinero sobrante, y que es necesario realizar esfuerzos o sacrificios de difícil sostenimiento.

En este gran reto de bancarización e inclusión financiera, la alianza entre la Banca las Fintechs tienen grandes oportunidades para desarrollar productos y servicios que se ajuste a las necesidades y realidades de los microempresarios de nuestro país.

*Gerente de Planeación Financiera del Banco W

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