| 10/28/2020 4:37:00 PM

Los 5 nuevos impulsores del consumo y sus estrategias empresariales

Los nuevos sentimientos de las personas derivados de la pandemia, como la ansiedad económica y la preocupación por la salud, moldearán las formas de consumo y las empresas deberán adaptarse.

Los 5 nuevos impulsores del consumo y sus estrategias empresariales Los 5 nuevos impulsores del consumo y sus estrategias empresariales

El 2020 será un año inolvidable. Ha estado lleno de desafíos tanto para las familias, como para las empresas y los gobiernos. La vida se ha ralentizado y las cuarentenas han hecho que las personas aprecien los placeres más simples. 

Así mismo, las tendencias se han acelerado. Cambios que el mundo pronosticaba para la próxima década están sucediendo ahora, como la digitalización o el enfoque en el bienestar. 

La pandemia generada ha sido un evento sin precedentes que, poco a poco, ha cambiado las formas de consumo en la sociedad y, ante estos cambios, las compañías deberán adaptarse, adoptando estrategias de negocio claves para operar en los próximos 18 a 24 meses.

Así, la firma WGSN publicó el informe ‘La Apuesta por el Valor Añadido’ en el que se destacan los sentimientos de los consumidores derivados de la crisis sanitaria y las tendencias que seguirán y valorarán de aquí en adelante, así como las estrategias de resiliencia recomendadas para las compañías en este panorama. 

Carla Buzasi, directora general de WGSN, menciona que “en ‘La Apuesta por el Valor Añadido’, destacamos los cinco impulsores clave a nivel global que están influyendo en los consumidores y el cambio de sentimientos correspondiente en este nuevo contexto –desde la ansiedad económica a la búsqueda de la verdad–, además de las estrategias que necesita para conectar con ellos y ganar cuota de mercado en los ámbitos de la moda, interiorismo, belleza o alimentación y bebidas”.

Estos son los cinco impulsores clave para los consumidores y las estrategias de resiliencia para preparar su negocio para el futuro. 

Ansiedad económica

Para nadie es un secreto que la economía mundial se ha visto afectada por cuenta del Covid-19, sólo hace falta ver datos del PIB o del desempleo para ratificarlo. Esta situación de incertidumbre genera ansiedad económica en los mercados y los consumidores. 

Aunque los países aprueben paquetes de estímulos, reduzcan las tasas de interés y ofrezcan incentivos para activar sus comunidades con ayudas que dinamicen el gasto, la ansiedad económica sigue siendo un sentimiento clave. Está claro que se avecina una recesión económica significativa que afectará a mercados y consumidores en todos los niveles –incluso en países donde no se prevé una recesión profunda”, menciona el informe. 

Ante este clima económico, los consumidores buscarán productos con un menor impacto medioambiental, así como productos más funcionales y longevos. Las personas no sólo evaluarán el precio de un artículo, sino cuánto tiempo podrán usarlo y qué tantos beneficios puede ofrecer. 

Así mismo, optarán por productos más asequibles y buscarán aquellos que les aporten a su salud y seguridad. 

La estrategia de resiliencia para las empresas ante este impulsor está enfocada en aportar valor a los consumidores, ofreciendo productos más económicos, multiusos, polivalentes y de tamaño grande. 

Preocupación por la salud

El bienestar ha sido una prioridad para los consumidores desde antes de la pandemia. Sin embargo, hoy existe una preocupación generalizada por el bienestar físico y mental. Las personas no sólo están lidiando con algunos efectos psicológicos de la pandemia como el estrés y la ansiedad, sino que también temen por su salud física y la de su familia. 

Así, los consumidores se enfocarán en su cuidado personal, en el cuidado de su estado de ánimo y en la autocompasión. 

Con este panorama, las empresas que contribuyan a mejorar el bienestar físico y mental tendrán grandes repercusiones y crecimiento. 

Las estrategias van desde generar estímulos inmunológicos en la alimentación y productos de belleza, hasta utilizar la tecnología en el cuidado personal, incorporar luz UV en productos de desinfección, y crear aparatos deportivos que se camuflen con la decoración del hogar. 

El síndrome de la soledad

A pesar de que la soledad era un problema preocupante antes de la pandemia, durante el confinamiento, las herramientas tecnológicas, como las videoconferencias, han permitido que las personas estén más conectadas digitalmente con sus familiares y amigos. 

“Las conexiones en persona también han resurgido durante la pandemia y las iniciativas ciudadanas han impulsado un regreso al colectivismo. Grupos de voluntarios están organizando formas de apoyo para sus vecinos, personas que entregan medicinas y alimentos para aquellos cuya salud y economía están en una situación precaria”, comenta el informe.

El espíritu comunitario estará presente tanto en línea como en el entorno físico. Así mismo, el entretenimiento en el hogar, como videojuegos y plataformas de streaming,  será una tendencia que formará parte de la nueva normalidad. 

Las empresas deberán promover la unión y forjar un vínculo más fuerte con sus consumidores, así como deberán crear más experiencias virtuales y utilizar los videojuegos y las plataformas del tercer espacio para interactuar. 

La búsqueda de la verdad

En la historia reciente, la sociedad ha estado inmersa en una crisis de desinformación y, en épocas de incertidumbre como la que vivimos hoy, las personas han rescatado el valor de la verdad, con el fin de estar informados y orientados ante los sucesos desatados por el Covid-19. 

Sin embargo, la desinformación también se ha acelerado, al punto en el que algunas redes sociales, como Pinterest y Twitter, han optado por regular y controlar la información que se publica. 

De esta forma, las empresas deben buscar generar confianza en sus consumidores, dialogando de manera abierta y honesta sobre sus cadenas de suministro y producción, así como de sus planes de sostenibilidad y Responsabilidad Social Corporativa. 

Miedo por la falta de seguridad

En plena pandemia y con situaciones de agitación social y política, la sensación de seguridad es el gran unificador demográfico y socioeconómico, pues todos tratamos no solo de protegernos a nosotros mismos y a nuestros seres queridos, sino que buscamos tener una sensación de control en este momento de inestabilidad.

“Mientras el mundo espera una vacuna, las innovaciones de diseño para mantener la distancia y la higiene se han convertido en sinónimo de seguridad. Retailers, oficinas y transporte público están limitando su capacidad, mejorando los protocolos de limpieza, usando señales informativas y escalonando sus horas de servicio”. 

Las empresas tienen la oportunidad de ofrecer confort y seguridad, centrándose en el hogar como centro de trabajo, descanso y ocio; así como de crear productos que sirvan como una capa protectora que brinda confort y tranquilidad

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