Claves para hacer una transformación digital exitosa en su empresa

¿Cómo liderar a través de la transformación digital? Estos son los sectores con mayores probabilidades de afrontar y desarrollar con solvencia el paso hacia el mundo digital

La tecnología es una herramienta clave para la transformación empresarial La tecnología es una herramienta clave para la transformación empresarial

Las empresas inmersas en procesos de transformación digital deben entender que no se trata solo de un cambio tecnológico, de la compra de software o de contar con los últimos equipos, sino del desarrollo de habilidades específicas en su fuerza de trabajo que le permitan llevar el proceso a buen puerto. Pero este proceso requiere además de la asesoría de expertos.

Desde la llegada de la llamada Cuarta Revolución Industrial al mundo de los negocios, los tiempos de innovación y desarrollo se han ido acortando. Las empresas han cambiado la manera como se comunican e interactúan con sus clientes y los perfiles profesionales se han ido moldeando poco a poco, para adaptarse a las nuevas competencias, habilidades y aptitudes que el mundo laboral demanda. Todo ello enmarcado dentro de lo que se conoce como la transformación digital.

Lejos de ser un término que haga referencia a complicadas tecnologías y a una serie de cambios que le conciernen a un grupo reducido de trabajadores dentro de las compañías, asociado comúnmente al departamento de TI, la transformación digital tiene que ver con un cambio cultural, con una nueva mentalidad (mindset) empresarial, con la capacidad de innovar, ser flexible al cambio, contar con un riesgo calculado y tener una disposición a fallar, todo en el propósito de evolucionar una organización, una industria e incluso un mercado.

Y esto ¿cómo se traduce en el día a día de una compañía? En que en la actualidad los ciclos comerciales son mucho más cortos. Mientras al mundo le tomó 50 años apropiarse y llegar al punto máximo de la revolución industrial, hoy una empresa tiene seis meses para cambiar y asegurar su permanencia en el tiempo, redefinir procesos, sacar el mayor provecho de las herramientas tecnológicas que tiene a mano y entender las necesidades puntuales de sus clientes actuales y potenciales.

En el estudio De líderes tradicionales a líderes digitales. Cómo liderar a través de la transformación digital realizado por Right Management, firma especializada en consultoría organizacional, gestión y desarrollo de carrera, se afirma que las organizaciones que asumen la transformación digital son hasta 26% más rentables que sus competidores y logran tener hasta 12% más en valor de mercado.

Esta es la razón por la que 47% de los CEO ya ha iniciado la transformación digital de su negocio y 89% de los líderes empresariales está planeando, probando e implementando iniciativas digitales. Y de ellos, 34% ha observado una contribución al crecimiento del negocio.

Ahora bien, en términos de talento humano esto significa el nacimiento de una nueva especie: los líderes digitales, que contrario a lo que se piensa no vienen a reemplazar a los líderes tradicionales sino a trabajar de manera mancomunada con ellos en un esquema similar al principio de Pareto, tan conocido y aplicado en los negocios, en el que 80% está en manos del liderazgo tradicional y 20% en el de ADN digital.

“Esta redefinición de los roles tiene que ver con que los modelos tradicionales, que llevó a las empresas a su desarrollo actual, se quedan cortos a la hora de impulsarlas en el tiempo a través de una cultura de innovación y experimentación. De hecho, 9 de cada 10 responsables de recursos humanos dijeron en el estudio que no creen tener el talento con el liderazgo necesario para impulsar la transformación digital”, indicó Patricia Vargas Rojano, gerente de Right Management Colombia.

Por eso, mientras las compañías están en cualquiera de las etapas de la transformación digital (determinando su importancia estratégica, estableciendo qué rol le corresponde o adaptándose sobre la marcha) deben ser más ágiles y capaces de reaccionar en el corto plazo a las demandas de sus mercados al tiempo que se adaptan para el largo plazo, aprovechando las nuevas tecnologías, las ideas novedosas y potenciando las oportunidades. Es decir, los líderes tradicionales tienen la labor de mantener el negocio en funcionamiento mientras que los digitales se enfocan en un futuro que aún parece incierto. Por eso la necesidad del trabajo conjunto entre ambos perfiles profesionales.

Para que este modelo funcione es necesario incentivar en los líderes tradicionales características como la adaptabilidad, el deseo, la resiliencia y la brillantez intelectual. La primera de estas tiene que ver con estar cómodo frente a la ambigüedad, la complejidad y la incertidumbre; el deseo hace referencia a querer tener éxito, así como impulso y energía; la resiliencia, también llamado ‘el aguante‘ es ser altamente resistente, tenaz y tener tesón; y la brillantez intelectual se trata de ser curioso intelectualmente, agudo y un aprendiz continuo.

Todo esto está cimentado en el concepto de learnability, es decir, la capacidad de aprender y desaprender habilidades y aptitudes laborales acorde a las transformaciones que  demanda el mercado; así como en la curiosidad inherente a los líderes y la comprensión de las habilidades digitales y su fusión con la experiencia en el negocio.

Por su parte, los líderes digitales deben trabajar en impulsar el talento, fomentar la capacidad de aprendizaje, acelerar el desempeño, fomentar el espíritu emprendedor y atreverse a liderar. Lo primero tiene que ver con acelerar el rendimiento, atrayendo y desarrollando talento de alto potencial desde dentro y fuera de la organización; acelerar el desempeño está relacionado con un rendimiento sostenible en el que los líderes equilibren las estrategias de corto plazo para el desarrollo de las empresas; y atreverse a liderar hace referencia a que los mandos medios de las organizaciones deben estar en la capacidad de fomentar la innovación, arriesgarse y tomar decisiones valientes.

Al final, la transformación digital es posible si convergen un líder digital que fomenta la innovación, una cultura organizacional que acepta el cambio y se concentra en el compromiso y la consecución de resultados, y una fuerza de trabajo dispuesta a transformarse, arriesgarse y aprender. Para desarrollar este tipo de procesos y llegar a buen puerto es necesario asesorarse de compañías que se han especializado en identificar, cultivar y crecer las habilidades que los profesionales necesitan de cara a esta transformación digital.

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