¿Pueden las pequeñas y medianas empresas aplicar la inteligencia artificial?

por Paula Moya

La tecnología ha hecho posible facilitarle la vida tanto a empresarios como clientes. Pero ¿qué tantas opciones tienen las mipymes a la hora de implementar innovaciones más avanzadas a sus procesos? Tres expertos internacionales nos cuentan.

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La Inteligencia Artificial (IA) es uno de los avances más revolucionarios de nuestro tiempo: una tecnología que puede percibir, aprender y razonar, de la misma forma como lo hacen los humanos.

Es increíble, teniendo en cuenta que es una tecnología medianamente nueva, ya que el término se empezó a usar en 1956, y hasta ahora estamos empezando a ver sus efectos, sobre todo en países en desarrollo como el nuestro.

Por medio de la ciencia y el aprendizaje de máquinas, las empresas están adoptando la Inteligencia Artificial para replicar las conexiones neuronales del cerebro y simular procesos de inteligencia humana. ¿¡Suena increíble, no!?

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Pero por más complicado que parezca, la verdad es que los científicos y expertos en tecnología tienen una gran preocupación por cómo esta herramienta no solo está afectando los trabajos del ahora, sino cómo afectará los del mañana.

Muchos se atreven a afirmar que en un futuro seremos reemplazados por las máquinas, mientras que otros solo creen que es cuestión de una reinvención de los puestos de trabajo.

En el marco del TigoUne Business Forum que se realizó en el centro de convenciones Ágora de Bogotá, esta fue una de las principales materias que se abordaron.

Jaron Lanier, uno de los grandes escritores críticos de la tecnología, y quien acuñó el término Realidad Virtual, reafirmó la importancia de no pensar que la tecnología es una amenaza.

“Pensar que la inteligencia artificial es casi que una nueva especie y que nos reemplazará es una ilusión, no puede mantenerse. Para que la tecnología siga siendo efectiva, para que las plataformas continúen y no creen una gran disrupción social que sería catastrófica, tenemos que aprender a pensar diferente sobre lo que hacemos, y aceptar que en últimas todo el valor viene de las personas”.

Y mientras se da este debate, existe un sector de los negocios que puede sacar mucho provecho de todos sus avances: las mipymes.

Puntos de vista encontrados

Si usted es un empresario, tiene su negocio o hasta ahora está empezando su propia marca puede pensar que aplicar la tecnología artificial a su día a día parece extremadamente lejano, costoso y exageradoSin embargo hay quienes afirman que por más sofisticada que suene, la IA solo quiere facilitarle la vida a las personas.

Ian Khan, experto en tecnología de CNN Global, Forbes y speaker de TEDx, dice que las pequeñas empresas ya pueden empezar a pensar distinto. “Creo que tenemos que abordar el porqué de la tecnología antes que el cómo. Pregúntese por qué debería estar interesado en IA, por que debería estar preocupado por esto, y así podrá educarse a usted y a las personas de la empresa sobre las posibilidades del cambio”.

Para él, hasta la mamá de la tienda de barrio en las afueras de Bogotá o en otras partes del mundo pueden aplicar esta tecnología, “la gran pregunta que se debe hacer la mamá es qué hay de eso para mí, porque debería importarme, cómo eso cambia la calidad de mi vida y la de mi negocio, debe entender el potencial de la tecnología”.

Jaron Lanier sigue en esa misma línea, y nos da un ejemplo de cómo su empresa o negocio puede usar IA. “Supongamos que usted tiene una farmacia. Una farmacia puede usar IA  para hacer mejores predicciones sobre qué drogas usar según su inventario o para notar cuáles de sus clientes pueden necesitar una nueva consulta con el doctor.

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“O usar predicciones para notar cuáles pacientes están teniendo qué tipos de experiencias. Por ejemplo puede haber una droga que parece que produce un efecto diferente a esta altitud que en la costa, y podría usarse esa data para la comunidad médica y para las farmacias. Hay una forma en la que estos servicios pueden ayudar a pequeñas empresas a hacer mejor sus trabajos y a servir a la gente”.

En la línea de Lanier, la IA es una tecnología que hasta ahora estamos entendiendo, y que suele confinarse a las grandes compañías, por lo que las pequeñas y medianas empresas quedan relegadas. Pero en realidad, sí hay una forma en la que puedan darle utilidad, solo necesita enfocarse en por qué la necesita y cuáles son sus fines.

“Falta mucho camino por recorrer, la forma correcta de pensarlo para mi es una nueva frontera en cómo la gente puede coordinar para ayudarse entre sí. Es pasar de la invisibilidad de no saber qué necesitan los clientes o qué tan bien damos nuestros servicios a empezar a crear decisiones basadas en visibilidad”.

Esto sin embargo puede sonar muy sencillo y ventajoso de hacer, pero los expertos afirman que puede haber un lado opuesto, en donde la pérdida de la privacidad o la violación de la intimidad puedan ser una desventaja.

“Yo aconsejaría a las pequeñas empresas a siempre intentar de imaginarse a ellos mismos como el cliente, pretender ser el cliente y preguntarse, ¿qué me molestaria a mí? ¿qué sentiría como una violación?, ¿qué me gustaría?¿qué sería algo que perciba como un beneficio? Las nuevas tecnologías son un poco confusas y en últimas el trabajo siempre será ser capaces de entender las cosas desde el punto de vista del cliente”, concluye Lanier.

En otra esquina de debate se encuentra Marco Tempest, tecnólogo creativo de la NASA y director honorario del MIT MediaLab. “Mucho de lo que pasa con Inteligencia Artificial pasa en plataformas empresariales grandes, por lo que pienso que pequeños negocios no pueden tener lugar en esta conversación”, afirma.

“Eso no significa entonces que deben esperar de brazos cruzados. Deben ser curiosos y empezar a entrar por las vertientes, para así decidir por ellos mismos cuándo es el momento indicado para implementarla. No creo que tenga mucho sentido que las pequeñas empresas como las de la mamá del barrio tengan un ‘chatbot’ por ejemplo, eso deben dejarselo a las compañías para comprender cómo es la experiencia de usuario”, dice Tempest.

En todo caso, sea cual sea su posición respecto al tema, la IA es solo una más de las muchas tecnologías que ha traído la cuarta revolución y que pone en el eje central a las preferencias del ser humano para facilitar su existencia.

Lo más probable es que usted no pierda su trabajo por una máquina, pero sí que sus clientes migren a otra si no toma las medidas respectivas.

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