| 8/1/2019 11:27:00 AM

El error de muchos microempresarios es que no ahorran

En el país la creación de empresas crece a dos dígitos, mientras que persiste la baja cultura de ahorro entre los microempresarios. Muchos dicen que las ventas y los impuestos son una barrera para poder tener un disponible para otras necesidades.

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Iniciar su propio negocio requiere de esfuerzo y sacrificio que resultarán en vano si no se organiza, no consigue clientes y sobre todo, no genera rentabilidad. Lo cierto es que en el país está aumentando la creación de empresas, como lo reflejan las estadísticas recientes de la Red de Cámaras de Comercio (Confecámaras). 

De acuerdo al informe de Dinámica de Creación de Empresas elaborado por Confecámaras con base en la información del Registro Único Empresarial y Social – RUES, de las 57 Cámaras de Comercio del país, entre enero y junio del presente año se crearon 178.844 unidades productivas. 

La creación de sociedades presentó un comportamiento muy positivo, aumentando 13,7% respecto a 2018 al pasar de al pasar de 36.042 a 40.987. En el primer semestre de 2019 se crearon 4,2% unidades productivas más que en el mismo periodo de 2018, cuando se ubicaban en 171.661.

Pero ese impulso se puede ir abajo si no se acompaña ese crecimiento de una buena estrategia y para eso, el ahorro es fundamental. Según la Gran Encuesta a las Microempresas (GEM 2019), que elabora la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF),  las microempresas continuaron mostrando una baja propensión al ahorro en Colombia. 

Menos del 30% de los empresarios que participaron del estudio ahorraron durante el segundo semestre de 2018: comercio (23% en 2018-II vs. 25% en 2017-II), servicios (25% vs. 30%) e industria (20% vs. 32%). Entre las microempresas que ahorraron, la mayoría lo hizo con el propósito de cubrir gastos del negocio cuando los ingresos son insuficientes: comercio (40% en 2018-II vs. 37% en 2017-II), servicios (40% vs. 39%) e industria (69% vs. 46%). 

El propósito de ese ahorro es poder suavizar los ciclos de ingresos-demanda a lo largo del año. Otros propósitos del ahorro fueron: i) surtir el negocio en temporadas altas (42% en 2018-II vs. 35% en 2017-II en comercio, 25% vs. 27% en servicios y 35% vs. 39% en industria), infiriéndose una estrategia de mayor gasto en las temporadas de alta demanda; y ii) ampliar el negocio (16% en 2018-II vs. 17% en 2017-II en comercio, 31% vs. 24% en servicios y 16% vs. 19% en industria), lo cual sugiere expectativas de crecimiento por parte de una porción relevante de las microempresas ahorradoras.

Las razones 

Al indagar sobre las razones por las que los empresarios no ahorraron, se encontró que la mayoría no lo hace por insuficiencia de ingresos: comercio (82% en 2018-II vs. 69% en 2017-II), servicios (84% vs. 69%) e industria (85% vs. 72%). Esto reafirma el hecho de que una buena parte de las microempresas genera ingresos básicos de subsistencia. Allí también se adujeron razones como: i) no necesitar ahorrar/ no estar interesado (8% comercio, 7% servicios y 6% industria), lo cual evidencia la falta de educación financiera; y ii) no confiar en las entidades financieras (4% comercio, 3% servicios y 3% industria).

Solo cerca de la mitad de las microempresas que ahorraron lo hizo mediante cuentas de ahorro (44% comercio, 55% servicios y 62% industria) y un porcentaje más bajo a través de inversiones financieras (6% comercio, 3% servicios y 0% industria).

Esto implica que los medios informales continuaron teniendo una participación relevante, a saber: i) cajas fuertes o alcancías (37% comercio, 27% servicios y 27% industria); ii) cadenas de ahorro (3% comercio, 6% servicios y 11% industria); y iii) dando dinero a familiares (8% comercio, 4% servicios y 1% industria). 

Entre las razones para no ahorrar en el sistema financiero, además de la mencionada desconfianza en el sector (27% comercio, 28% servicios y 36% industria), las microempresas atribuyeron el costo y el cobro de impuestos (43% comercio, 37% servicios y 13% industria). 

Aquí las principales quejas han tenido que ver con: i) los costos transaccionales y los cobros por retiros en cajeros automáticos, aunque en los últimos años se han venido observando descensos en estas tarifas;  y ii) los impuestos referentes al 4x1.000, el famoso GMF que ha sido objeto de discusión en las últimas reformas tributarias y que en vez de disminuirlo, le dan ‘vida eterna’, debido a la facilidad de recaudo y que el gobierno no tiene con qué sustituir lo que recibe por ese ingreso. 

Si no quiere padecer las consecuencias de no ir ahorrando en su empresa o negocio le contamos 3 consejos que le serán de utilidad. 

#1. Póngase sueldo. No vaya a mezclar las finanzas de su proyecto con sus propias necesidades porque se le convertirá en un problema que a futuro puede comprometer la rentabilidad de su negocio. Maneje las cuentas separadas y fíjese un salario. Tenga en cuenta que su empresa no es una ‘caja menor’, ni su billetera. 

#2. Maneje una cuenta corriente. Investigue en qué banco le dan los mayores beneficios, como saldos mínimos y costos asociados a la cuenta. Si está cerca mejor, para que quede cerca a su trabajo y ahorre en tiempo y movilización. 

#3. Lleve un control de gastos y de ingresos. Toda factura, pago de proveedores, servicios, deudas, hasta cuánto le fía al cliente, llévelo en una planilla de ingresos, gastos, préstamos, ya sea por medio de un excel o computador o si es ‘de la vieja escuela’, en una libreta. No necesita ser un experto en contabilidad para empezar, pero si la empresa crece, sí es mejor que se asesore de un contador para estar al día con impuestos y otras obligaciones. 

 

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